lunes, 23 de noviembre de 2015

¿Cómo eran los maestros y maestras del siglo XIX? ¿cómo eran los colegios y las aulas?

La Primera Enseñanza era impartida en las escuelas y de manera gratuita. Esto por tanto permitía que los niños pertenecientes a familias de clases medias acudiesen a la escuela. Los de clases bajas también, pero como ya se sabe, los problemas económicas de éstas familias hacían que los niños resultasen mucho más útiles como mano de obra que como estudiantes. Esto nos hace pensar pues, que la mayoría de niños que acudían a estas escuelas de Primaria gratuitas eran niños de clase media.
 ¿Y las clases altas?,. Seguro que todos han oído hablar de las famosas: INSTITUTRICES. Éstas eran maestra privadas que las familias adineradas contrataban para instruir a sus hijos en sus propios hogares. Más adelante hablaremos de ellas.

Lo que no podemos eludir era el carácter sesgado en lo concerniente a la mujer, ya que esta ocupaba un papel pasivo donde no era común su culturización, por lo que se usaron medios exclusivos para la mujer, creando materias específicas para las mujeres dentro de la educación, con Magisterio como única titulación apta para las mujeres.







Si observamos las imágenes anteriores, ya podemos resolver la mayoría de las cuestiones que se nos planteaban en la introducción de este artículo. Vestimenta, edad, sexos tanto de los maestros como del alumnado, materiales empleados en la clase…
Vamos a comentarlos: si nos fijamos, podemos encontrar tanto maestras como maestros en las aulas, sin embargo, el número de maestros era mayor, pues las mujeres todavía estaban muy recluidas en los hogares dedicándose a ello y a su familia. La vestimenta es típica del XIX, faldas largas y pomposas, corsés con camisas abombadas y cinturones anchos o fajines ajustados a la cintura. Nada de escote o pantorrillas. Moños altos y discretos. Colores oscuros y nada de maquillaje. Era un factor muy importante que la imagen de la maestra fuese austera y poco llamativa. Los hombres vestían traje o pantalones con chaquetas modestas, siempre guardando una rigurosa austeridad.
Las aulas son más grandes o más pequeñas en función evidentemente del nivel económico, posiblemente las más pequeñas sean rurales y de escasos fondos. Por el contrario las aulas amplias y con numerosos pupitres de madera demuestran un mayor nivel adquisitivo. Mapas, bolas del mundo y enormes enciclopedias eran los materiales estrella junto con tinteros  y papeles amarillentos. Las pizarras también tenían su importancia.

En esta imagen podemos observar una recreación actual de un aula de la época:



Aquí vemos los rudimentarios que eran los materiales usados.
Mapas antiguos, pizarras emborronadas de tiza, paredes frías y lúgubres, bancos de madera desgastados y descoloridos. Éstas eran las aulas del siglo XIX. Pensad ahora en una comparación con un aula actual. Increíble, ¿verdad?, aunque por desgracia tampoco han cambiado tanto si nos paramos bien a pensarlo.

Vamos a ver ahora una imagen de un aula rural:


Como se puede ver, el maestro del pueblo probablemente ni siquiera tenga el título como tal, sin embargo son los más sabios del pueblo los que se encargaban de esta ardua tarea. Si nos fijamos, carecen incluso de pizarra, y el anciano utiliza la pared de la pequeña caseta, que probablemente sea su casa, para explicar las matemáticas a sus niños.

Por último hablaremos de las institutrices:

Siglo XIX



La imagen es un retrato de las hermanas Brönte, grandes escritoras del siglo XIX, y en la tercera imagen se muestra una escena de la película Jane Eyre, basada precisamente en una novela de una de las hermanas Brönte.

Como podemos ver, las institutrices vivían con la familia que las contrataba y se encargaban de la educación de los menores de la familia


Creado por Nerea 
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http://www.educapeques.com/lectura-para-ninos/hazanas-de-la-humanidad/la-educacion-del-siglo-xix.html

1 comentario:

  1. Queridos amigos, yo me eduqué en un colegio salesiano de aquellos tiempos, y viendo lo que tenemos ahora para nuestros hijos, las comparaciones son abeces odiosas y opino que soy de otro mundo.
    ya con 12 años los niños de entonces estábamos trabajando, y no todos tenían el certificado escolar que pedían para colocarte en las empresas. recuerdo que por entonces teníamos un solo libro, el célebre CATÓN con las asignaturas que se daba en los estudios primarios, al margen de las pertinentes ordenanzas de la disciplina del régimen del gobierno del general Francos. gracias por este espacio, para comentarios.

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